Mindfulness. Programa de Reducción del Estrés

Desde el 23 de octubre hasta el 19 de diciembre de 2017, un día a la semana, 2 horas y media.

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BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA DE MINDFULNESS

El programa combina prácticas, validadas científicamente, derivadas de la meditación y el yoga, para restablecer nuestro equilibrio mental y corporal. La aplicación de estas prácticas en nuestra vida cotidiana puede ayudarnos a reducir nuestros niveles de estrés o ansiedad, dolor físico, dolor emocional, compulsiones y con la prevención de recaídas.

Beneficios:

Reduce el sufrimiento. Nos ayuda a desarrollar un “yo” observador que nos permite contemplar el fluir de los pensamientos sin dejar que la corriente nos arrastre y golpee con lo que lleva. Con la práctica vamos detectando los patrones de pensamiento más pequeños y manejables. Desactivamos el piloto automático, permaneciendo atentos y alerta en las situaciones estresantes. Sin reaccionar, respondiendo adecuadamente a la situación actual.  Nos ayuda a observar los pensamientos como lo que son, solo pensamientos. Al desactivar el piloto automático, observamos los pensamientos con curiosidad, abiertos y conscientes de lo que son, separándolos de nuestra experiencia.

La lucha por eliminar elementos “aversivos” de nuestro mundo interno tiene el efecto rebote, cumpliéndose la máxima: “si no los quieres, lo tendrás”. Con la práctica, podrás observar estos elementos no deseados sin sentir la necesidad de expulsarlos activamente, ya que tendrás la oportunidad de comprobar que como vienen se van. No tratamos de distraernos evitando estos elementos que nos producen aversión, ya que como demuestra la Teoría de la Conducta, la evitación nos causará más problemas. Estar presentes sin alimentarlos o reprimirlos hasta que se extingan de forma natural.

Favorece el surgimiento de soluciones creativas. Con frecuencia, este humilde acto de estar quietos y en silencio, favorece la interrupción de la escalada de emociones destructivas, volviéndonos más libres de actuar con habilidad. Nuestra mente inconsciente, podrá entonces, procesar la información de modo diferente, encontrando respuestas nuevas y efectivas.

Una mayor apreciación de la vida. Estando más presentes “en el momento”, las experiencias corrientes como lavar los platos, conducir hacia el trabajo, tomar un baño, comer… toman una cualidad de descubrimiento, vivenciándose de manera más satisfactoria.

Mejora la salud. Los estados de atención implican no solo a la mente sino también al cuerpo, aumentando las ondas alfas cerebrales, reduciendo la conductividad de la piel y facilitando la eficiencia del metabolismo. Ocho semanas de entrenamiento son suficientes para incrementar la regulación emocional; la actividad de la corteza prefrontal izquierda que está asociada al bienestar, optimismo y resiliencia (Davidson y Begley, 2012); y aumentar materia gris en regiones cerebrales que intervienen en procesos de memorización y aprendizaje.

 

 

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